BULA
INIMICOS ECCLESIAE
A todos los Cardenales, Arzobispos, Obispos, Sacerdotes
Religiosos y fieles en paz y comunión con la Santa Sede en el Exilio
y demás hombres de Buena Voluntad
Por la cual se decreta la ecomunión
a Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
conocido como Cardenal Makarios de Menelik
Proemio.
Enemigos de la Iglesia, tanto de ayer como hoy, han de ser denunciados y
apartados por medio de la excomunión, a fin de que no prosigan
contagiando al Cuerpo Místico de Cristo. Es por ello que, con profundo
dolor, carísimos hermanos, dirigimos estas palabras a todos, a los
fieles y también a todos los hombres de buena voluntad para que,
teniendo conocimiento del desarrollo de los acontecimientos, no sean
engañados, por aquellos que actúan movidos por el rencor y el odio al
ser descubiertos en su perfidia.
La situación de la Iglesia es grave. No puede sorprendernos. El mundo se
opone a Cristo y por lo tanto odia a los ministros del Señor. El mundo
desprecia a aquellos que seguimos las enseñanzas del Verbo Encarnado.
Nos desprecian, nos persiguen, nos atacan, se burlan de nosotros y de
nuestras creencias con saña tenaz. Pero, como ocurrió en el pasado, la
Iglesia sale fortalecida en la presente persecución, tal vez, la última
que vivirá la Iglesia Militante.
II. Los enemigos de hoy actúan como los de ayer.
Los malvados se lanzan contra la Iglesia, hoy como lo hicieron en el Siglo XIX, cuando San Gregorio XVI publicó la enciclica
Mirari vos
contra los errores modernos que se estaban cerniendo contra la Barca de
Pedro. Hoy, como durante la primer crisis modernista, los enemigos de
la Iglesia no están fuera de ella. Como en aquel entonces supieron
recoger la experiencia de sus antecesores: se han infiltrado. Desde
dentro de la Iglesia iniciaron su tarea de subversión contra el orden de
Dios. Armaron facciones, partidos, mostraron sus diferencias de manera
sutil para así, granjeándose la confianza de los perplejos, sumarlos a
su bando. Ellos dieron señales en diferentes oportunidades, pero al
mismo tiempo, se proclamaban los más fervientes defensores de la fe, los
adalides de la Catolicidad, los soldados prestos a la actual batalla de
la Iglesia. Ellos han proclamado desde el púlpito su lealtad. La misma
actitud, el mismo daño. Y Nosotros, engañados, les hemos llegado a
elevar a grandes posiciones en la Santa Iglesia Católica, hemos
recurrido a sus consejos, hemos meditado sus palabras y los hemos creído
sinceros hijos de la Luz, cuando en realidad, se trataban de imposturas
para escalar y dar, finalmente, el golpe final contra la Iglesia
Católica.
Los enemigos de la Iglesia han llegado a la cúpula, se han sentado en lo
más sagrado y acariciaron incluso el Trono de Pedro en el Exilio. Han
formado su propia iglesia dentro de la Iglesia, con leyes y mandatos
propios e independientes de Nos, negándose a comunicarse con nosotros, a
expresar claramente sus decisiones Y cada vez que se han visto bajo
sospecha, iniciaron el camino al cisma organizado. Se ocultan para poder
trabajar mejor contra la Iglesia, porque, como son enemigos de la luz,
sus obras no pueden ser públicas, para que así, nadie los vea ni
reconozca su maldad.
III. También en nuestro pasado reciente hemos tenido que sufrir sus acciones.
Pero en la Santa Iglesia, desde que el trono de Pedro fue restaurado, también hemos sufrido de estos infiltrados.
Recordamos que al poco de ser restaurada la Silla Apostólica, surgió el
Padre Sebastián Fernandez, quien con artimañas quiso introducir los
errores del modernismo. Sus acciones no fueron menores: sedujo a algunos
fieles, habló de "Reforma", alentó a los ignorantes y se basó en sus
fantasías para armar un frente que le sirviera para tomar el poder.
Denunciado por los mismos fieles, el Santo Oficio intervino, lo sometió a
proceso y fue excomulgado.
Posteriormente, el Padre Agustín María Valla, quien se sumó a los
errores del Padre Sebastián Fernandez fue descubierto manteniendo
correspondencia subversiva, por lo que sufrió la misma suerte que su
aliado en el Anticristo. Ambos aún hoy dirigen una secta que tiene por
nombre "Orden Reformada de Nuestra Señora de la Compasión" y que se
encuentra en
En el Seminario Internacional de Australia, los estudiantes fueron
escandalizados por Jeremy Fork, un seminarista que movido por la
ambición trató de conseguir de manera subrepticia las órdenes sagradas
por medio de obispos veterocatólicos. Alertados, separamos y
excomulgamos al hijo de la Ambición. Jeremy Fork consiguió igualmente
ser ordenado y consagrado, y hoy tiene su propia iglesia, la "Iglesia
Remanente Libre y Autocéfala", de la cual se proclama Arzobispo Primado.
Muchos de los que querían ingresar a la Iglesia de Dios prometieron lo
que no podían ni querían cumplir. Casi todos fueron rechazados, pero
algunos juraron lealtad al Santo Padre y por ello debieron ser
excomulgados, tal como ocurrió con el sacerdote José María Lestani,
quien incluso había sido ya designado como Obispo de la Plata.
Finalmente, no podemos dejar de mencionar en aquella primer etapa, el
complot que organizara el Cardenal Christian Chino para deponer al Papa
León XIV, el cual fue descubierto y excomulgado.
Durante el Concilio de Moreno, el cual, fue interrumpido por
la muerte de nuestro venerado predecesor, León XIV, Nos fuimos testigos
de como, los infiltrados trataron de actuar para que el mismo promulgara
el error. El Espíritu Santo intervino entonces y el Concilio quedó
interrumpido y finalmente Nos, tras nuestra elevación al trono de Pedro
prohibimos su reanudación y suspendimos todas las actas y constituciones
que esperaban ser aprobadas No obstante, los sacerdotes y obispos que
actuaron contra la Iglesia, salieron por sí mismos sin que fuera
menester expulsarlos. Ellos sabían que les esperaba y por eso, dejron la
Iglesia. Actualmente, se proclaman sacerdotes "libres" o
"independientes" y algunos sirven en las múltiples sinagogas de Satanás
que se dicen "católicas", pero que en realidad adoran al Padre de la
Mentira.
Pensamos que la re-ubicación de los responsables que quisieron dividir
la Iglesia, durante el pontificado de nuestro predecesor inmediato,
Inocencio XIV serviría para purificar a la Iglesia. Nuevamente, muchos
abandonaron sus posiciones y sin que mediara decreto alguno de la Santa
Sede en el Exilio se fueron a otras Iglesias. No obstante, la paz duró
muy poco. Aún, don dolor recordamos el triste incidente con Monseñor
Claudio María de la Compasión, y los obispos por él consagrados: Teófilo
de la Compasión y Juan Pablo Martiri. Estos tres, bajo el nombre de
"Padres de Moreno" se levantaron contra la Santa Sede, desconocieron
Nuestra Autoridad por un tiempo breve, pero doloroso. Finalmente, tras
continuas conversaciones y aclaraciones los mismos
fueron rehabilitados y las excomuniones levantadas. Algo similar ocurrió
con el Padre Juan María Lastradi, quien al ver que se habían encontrado
en uno de sus libros múltiples errores y herejías, y temiendo ser
excomulgado, solicitó audiencia con el Santo Oficio, se sometió por
entero a él y finalmente fue rehabilitado.
Posteriormente, el obispo Antonio Duarte Santos Rodrigues, de la Igreja
Catolica Brasileira, intentó entrar en comunión con Nosotros,
juró lealtad, obediencia y sumisión a Nos, abjuró de sus errores y
herejías, empero decidió no someterse al periodo de prueba que requiere
la Ley Canónica; además demostró una profunda ignorancia en la Historia
de la Iglesia, el Derecho Canónico y los Dogmas de nuestra Fe, por lo
cual, se hacía aún más necesaria que él se sometiera a la instrucción de
la Santa Sede. Al mismo tiempo, decidimos iniciar una nueva
investigación, ya que sabíamos que, al tiempo que trataba de ingresar a
la Santa Iglesia Católica negociaba con herejes y cismáticos. Por esa
razón, fue excomulgado y esa excomunión girada a todos, estén o no en
comunión con la Santa Sede Apostólica en el Exilio.
El caso presente.
Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue admitido a la Santa Iglesia
Católica, con toda su congregación de sacerdotes y fieles el día 29 de
septiembre del año 2010 de la Gracia por medio de la
Bula "De Unitate Ecclesiae".
Tomó como nombre "Makarios de Menelik". En dicho documento, no sólo se
establecía la unión corporada, sino que además se re-estableció la
Iglesia Católica Sirio-Malankara, de la cual fue nombrado, primero
Arzobispo y luego Patriarca. Posteriormente, el Santo Padre lo nombró
Arzobispo Primado para todo el Brasil, Delegado Apostólico, Cardenal y
finalmente, el tres de febrero del corriente año 2013 de la Gracia,
Prefecto de la Sagrada Congregación de Iglesias Orientales.
El último nombramiento implicó una gran cantidad de indultos y beneficios para él.
Pero desde hace algún tiempo a esta parte, nos recibimos informes que
nos alertaban sobre Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el
nombre de Makarios de Menelik. Él las negó, pero
las pruebas referentes a su pasado parecían irrefutables.
Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue primero un pastor protestante que
se hacía llamar "Pastor Valdecyr". Recibió las órdenes sagradas de parte
de Athanasios Athanasiou en Sao Paulo, gracias a la intervención del
heresiarca Juan Ignacio Cariaga Aka Metropolita Alexandros de Cordoba,
también conocido como Obispo Osios, y Metropolita GOX de Mexico
Gerónimo. Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue suspendido por su
consagrante y excomulgado. No obstante, Dimitri Valdeci Pereira
Sarmiento continuó ejerciendo funciones episcopales y cambiando de
nombre y de Iglesia. Fue "Obispo Veterocalendarista" Dimitry de Campo
Grande, Obispo Elhias de la Amazonia y Planalto Brasil, Vladyka
Dimitrios, quien además se autoproclamó obispo veterocatólico en
comunión con Utrech. Si bien él informó que todo eso era falso, se nos
enviaron cartas e informes donde se aseguraba que era cierto. La Iglesia
de Utrech dijo tener conocimiento de las acciones de un obispo
brasileño que decía estar en comunión con ellos, siendo falso.
No obstante, la fe que decía profesar Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
quien tomó el nombre de Makarios de Menelik parecía absolutamente
sincera. Nos, decidimos entonces autorizarle para que consagrara a un
Obispo ya que, según el decía, la Iglesia crecía de forma constante,
centenares se volvían a la fe verdadera. Se levantaban iglesias y
misiones, grupos heréticos volvían a la Iglesia Verdadera tras conversar
con él, quien los admitía sin explicarnos como, ni cuando, ni con que
procedimiento. De ese celo misionero jamás recibimos un dato concreto,
nunca supimos de un templo, una capilla o un centro de Misa. Siempre
hablaba de regiones enteras, de millares de fieles... pero nunca vimos
nada en sí. Pero ¿Cómo podíamos desconfiar de quien, públicamente se
decía nuestro más fiel entre los fieles? ¿Cómo podríamos sospechar que
estaba tramando una traición tan grande?
Una primera señal la tuvimos entre septiembre y octubre del año 2011,
cuando Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de
Makarios de Menelik decidió desobedecernos de forma manifiesta, nos
acusó de herejía y denunció un supuesto complot nazi en la Iglesia. De
sus dichos, publicados en Internet, se hicieron eco algunas agencias
sionistas en Alemania y ello le valió a nuestros obispos que fueran
investigados y algunos acusados judicialmente. La situación fue
resuelta, Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de
Makarios de Menelik se disculpó, pidió perdón y poco a poco se normalizó
todo. Pero muchos quedaron con la sospecha, no obstante, Dimitri
Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik
acusó a los palmarianos conversos de ser los creadores de la discordia.
No fue menor la responsabilidad de Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
quien tomó el nombre de Makarios de Menelik en la disolución de la
congregación creada para que los ex palmarianos entraras a la Iglesia.
No obstante, esa disolución y purificación de los ex palmarianos fue
necesaria, como lo expresamos en el Motu Proprio "
De regularibus semper" y las medidas disciplinarias tomadas al efecto.
La supresión de la Congregación de la Santa Faz fue el cénit de Dimitri
Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik.
En efecto, sus acusaciones eran fundadas y eso despejó cualquier duda
sobre él. De nuevo se convirtió en un asesor de la Santa Sede y tomó
posiciones en la Iglesia.
Algunos cardenales incluso manifestaron su apoyo a Dimitri Valdeci
Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik y
hablaron en su defensa en más de una oportunidad. Pero otros insistían
en sus sospechas, las cuales se hicieron manifiestas en los últimos
meses.
Las nuevas sospechas y la nueva evidencia.
Un grupo de Cardenales presentó un informe a Nos solicitándonos reabrir
la investigación. Nos decidimos autorizarla. Esta investigación
coincidió con la promulgación del Decreto
Mandtorias. La
contestación del mismo que hiciera Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
quien tomó el nombre de Makarios de Menelik fue indignante y Nos pedimos
a la comisión de Cardenales que acelerara la investigación. Mientras
muchos sacerdotes y obispos respondían con alegría, el lo hizo con total
desconfianza primero y luego con desafío: declaró que no se aplicaría
en el Brasil ni en "su Iglesia". Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
quien tomó el nombre de Makarios de Menelik además aumentó su
participación política en el Brasil, apoyando a tal o cual movimiento
democrático, lo cual está prohibido a todos los clérigos, ya que la
democracia es un orden anticristiano y enemigo de Dios y de la Iglesia.
Él se dedicó a apoyar a obispos y autores cismáticos, dándoles
publicidad en su blog, incluso de herejes ya condenados, sin que
nosotros hubiéramos autorizado semejante cosa. Su apoyo explícito a los
herejes y cismáticos fue denunciado y era imposible de ignorar, generó
escándalo entre los sacerdotes y fieles, quienes nos pedían
alguna explicación racional para esa actuación.
Posteriormente nos enteramos que Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento,
quien tomó el nombre de Makarios de Menelik proseguía con su actividad
proselitista. Le exigimos que nos de datos, que nos diga que
procedimientos y que medidas tomaba con todos los que él incorporaba a
la Iglesia... y no hubo ninguna respuesta, antes bien, silencio
absoluto. Revisamos entonces sus escritos y comprendimos que lo que
realmente venía haciendo: una Iglesia dentro de la Iglesia.
Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de
Menelik construyó su propia organización utilizando el nombre de Nos,
organizó comunidades, que de existir, no nos obedecen a Nos, sino a él;
que no nos reconocen a Nos, sino a él.
Y él, por su propia voluntad ha esparcido un espíritu cismático y
autonomista, rebelde contra el orden jerárquico que no puede ni debe ser
permitido. a esto debemos sumarle sus escritos a favor de los judíos,
de los protestantes, de los cismáticos y de los socialistas y
comunistas, todo lo cual es una clara evidencia de su espíritu
anticatólico. Esparce igualmente que sus errores y herejías la
inmoralidad, al negarse a aplaicar el Decreto Mandatorias, ha intentado
denunciar cardenales, se ha negado a someterse al Magisterio de la
Iglesia y a la Jurisdicción Universal del Romano Pontífice en el Exilio.
Es claro y evidente que ha formado un grupo disociativo cuya intención
es usurpar todo cargo y honor, para lo cual no ha cesado de trabajar,
tal como hoy lo podemos probar.
Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de
Menelik es un agente de la Contra-Iglesia. Es un infiltrado que demos
desenmascarar. Sus acciones han puesto en peligro la unidad de la
Iglesia y han fomentado la discordia, la cual hoy es imposible de
ocultar.
Es por ello que, viendo y considerando todo lo anterior, para mayor
salud de las almas, y porque es necesario evitar que la enfermedad se
propague por el cuerpo místico de cristo, Nos, Alejandro IX, ordenamos,
decretamos, establecemos y declaramos a todos los Patriarcas, Cardenales
Arzobispos, Obispos, Sacerdotes, religiosos y fieles, así como a todos
los hombres de buena voluntad que:
Primero, que DIMITRI VALDECI PEREIRA SARMIENTO queda excomulgado de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente.
Segundo, que queda depuesto de forma total, absoluta y permanente de
todos los cargos en la Iglesia, por cismático y hereje, y que los mismos
no podrán ser recuperados.
Tercero, que por esta misma carta, Nos declaramos, decretamos y
establecemos que sea reducido al estado laical y que nadie, bajo pena de
nuestra excomunión, que al presente o al futuro formen parte de la
Santa Iglesia católica Apostólica Remanente, pueden mantener contacto
con él.
Todo esto lo mandamos y decretamos para que se haga público de manera inmediata, a fin de que nadie pueda pretextar ignorancia.
ALEJANDO IX. PP
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS
Dado el día 18 de abril del año MMXIII de la Gracia,
IV de Nuestro Pontificado,
Firmado en el Altar de la Catedral Mayor de Nuestra Señora de la Compasión, en Villa María,
Santa Sede Apostólica en el Exilio