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domingo, 5 de enero de 2014

Excomunión al Padre Julián Segundo Rocca

Excomunión al Padre Julián Segundo Rocca

 

Desde un tiempo a esta parte hemos sabido que el Padre Juan Segundo Rocca, párroco de Tucumán en Argentina, ha sostenido en cartas a particulares, en confesiones y lo que es tanto más grave desde el púlpito, que el decreto Mandatorias, que regula la vestimenta y conducta de los fieles católicos, era opcional y quedaba su aplicación sometida a las necesidades de los fieles y a discreción de los párrocos.
Además, el dicho presbítero toleró, aún en contra de las advertencia de sus superiores comportamientos que la Iglesia considera irreconciliables con la disciplina y la moral católica, Nos, Alejandro IX, Siervo de los Siervos de Dios decretamos y establecemos que dicho sacerdote quede excomulgado de manera inmediata y que pierda todo oficio en la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana Remanente.

Dado en Villa María,
A los 5 días del mes de enero del año 2014 de la Gracia
V de Nuestro Pontificado

lunes, 26 de agosto de 2013

Anatema a la "Madre Teresa de Calcuta"






Nos, por nuestra santa Autoridad, velando por las almas de los fieles de la Santa Iglesia Católica, declaramos que los siguientes heresiarcas sean fulminados con el Anatema por haber participado de las herejías y males de la Iglesia Montiniana, que es Babilonia, la Gran Ramera.

Por eso ordenamos y establecemos que todos los fieles anatematicen con nos el día 30 de agosto a la judía, heresiarca, modernista y satanista Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida internacionalmente como “Madre Teresa de Calcuta”.


ALEJANDO IX PP
Dado en el Palacio Apostólico de Villa María,
A los 26 días del mes de agosto del año 2013.
V de Nuestro Pontificado.

jueves, 18 de abril de 2013

Excomunión a Makarios de Menelik (Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento)

BULA 

INIMICOS ECCLESIAE
A todos los Cardenales, Arzobispos, Obispos, Sacerdotes
Religiosos y fieles en paz y comunión con la Santa Sede en el Exilio
y demás hombres de Buena Voluntad
Por la cual se decreta la ecomunión 
a Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, 
conocido como Cardenal Makarios de Menelik



Proemio.

Enemigos de la Iglesia, tanto de ayer como hoy, han de ser denunciados y apartados por medio de la excomunión, a fin de que no prosigan contagiando al Cuerpo Místico de Cristo. Es por ello que, con profundo dolor, carísimos hermanos, dirigimos estas palabras a todos, a los fieles y también a todos los hombres de buena voluntad para que, teniendo conocimiento del desarrollo de los acontecimientos, no sean engañados, por aquellos que actúan movidos por el rencor y el odio al ser descubiertos en su perfidia.

La situación de la Iglesia es grave. No puede sorprendernos. El mundo se opone a Cristo y por lo tanto odia a los ministros del Señor. El mundo desprecia a aquellos que seguimos las enseñanzas del Verbo Encarnado. Nos desprecian, nos persiguen, nos atacan, se burlan de nosotros y de nuestras creencias con saña tenaz. Pero, como ocurrió en el pasado, la Iglesia sale fortalecida en la presente persecución, tal vez, la última que vivirá la Iglesia Militante.


II. Los enemigos de hoy actúan como los de ayer.

Los malvados se lanzan contra la Iglesia, hoy como lo hicieron en el Siglo XIX, cuando San Gregorio XVI publicó la enciclica Mirari vos contra los errores modernos que se estaban cerniendo contra la Barca de Pedro. Hoy, como durante la primer crisis modernista, los enemigos de la Iglesia no están fuera de ella. Como en aquel entonces supieron recoger la experiencia de sus antecesores: se han infiltrado. Desde dentro de la Iglesia iniciaron su tarea de subversión contra el orden de Dios. Armaron facciones, partidos, mostraron sus diferencias de manera sutil para así, granjeándose la confianza de los perplejos, sumarlos a su bando. Ellos dieron señales en diferentes oportunidades, pero al mismo tiempo, se proclamaban los más fervientes defensores de la fe, los adalides de la Catolicidad, los soldados prestos a la actual batalla de la Iglesia. Ellos han proclamado desde el púlpito su lealtad. La misma actitud, el mismo daño. Y Nosotros, engañados, les hemos llegado a elevar a grandes posiciones en la Santa Iglesia Católica, hemos recurrido a sus consejos, hemos meditado sus palabras y los hemos creído sinceros hijos de la Luz, cuando en realidad, se trataban de imposturas para escalar y dar, finalmente, el golpe final contra la Iglesia Católica.

Los enemigos de la Iglesia han llegado a la cúpula, se han sentado en lo más sagrado y acariciaron incluso el Trono de Pedro en el Exilio. Han formado su propia iglesia dentro de la Iglesia, con leyes y mandatos propios e independientes de Nos, negándose a comunicarse con nosotros, a expresar claramente sus decisiones  Y cada vez que se han visto bajo sospecha, iniciaron el camino al cisma organizado. Se ocultan para poder trabajar mejor contra la Iglesia, porque, como son enemigos de la luz, sus obras no pueden ser públicas, para que así, nadie los vea ni reconozca su maldad.


III. También en nuestro pasado reciente hemos tenido que sufrir sus acciones.

Pero en la Santa Iglesia, desde que el trono de Pedro fue restaurado, también hemos sufrido de estos infiltrados.
Recordamos que al poco de ser restaurada la Silla Apostólica, surgió el Padre Sebastián Fernandez, quien con artimañas quiso introducir los errores del modernismo. Sus acciones no fueron menores: sedujo a algunos fieles, habló de "Reforma", alentó a los ignorantes y se basó en sus fantasías para armar un frente que le sirviera para tomar el poder. Denunciado por los mismos fieles, el Santo Oficio intervino, lo sometió a proceso y fue excomulgado.
Posteriormente, el Padre Agustín María Valla, quien se sumó a los errores del Padre Sebastián Fernandez fue descubierto manteniendo correspondencia subversiva, por lo que sufrió la misma suerte que su aliado en el Anticristo. Ambos aún hoy dirigen una secta que tiene por nombre "Orden Reformada de Nuestra Señora de la Compasión" y que se encuentra en
En el Seminario Internacional de Australia, los estudiantes fueron escandalizados por Jeremy Fork,  un seminarista que movido por la ambición trató de conseguir de manera subrepticia las órdenes sagradas por medio de obispos veterocatólicos. Alertados, separamos y excomulgamos al hijo de la Ambición. Jeremy Fork consiguió igualmente ser ordenado y consagrado, y hoy tiene su propia iglesia, la "Iglesia Remanente Libre y Autocéfala", de la cual se proclama Arzobispo Primado.
Muchos de los que querían ingresar a la Iglesia de Dios prometieron lo que no podían ni querían cumplir. Casi todos fueron rechazados, pero algunos juraron lealtad al Santo Padre y por ello debieron ser excomulgados, tal como ocurrió con el sacerdote José María Lestani, quien incluso había sido ya designado como Obispo de la Plata.
Finalmente, no podemos dejar de mencionar en aquella primer etapa, el complot que organizara el Cardenal Christian Chino para deponer al Papa León XIV, el cual fue descubierto y excomulgado.

Durante el Concilio de Moreno, el cual, fue interrumpido por la muerte de nuestro venerado predecesor, León XIV, Nos fuimos testigos de como, los infiltrados trataron de actuar para que el mismo promulgara el error. El Espíritu Santo intervino entonces y el Concilio quedó interrumpido y finalmente Nos, tras nuestra elevación al trono de Pedro prohibimos su reanudación y suspendimos todas las actas y constituciones que esperaban ser aprobadas  No obstante, los sacerdotes y obispos que actuaron contra la Iglesia, salieron por sí mismos sin que fuera menester expulsarlos. Ellos sabían que les esperaba y por eso, dejron la Iglesia. Actualmente, se proclaman sacerdotes "libres" o "independientes" y algunos sirven en las múltiples sinagogas de Satanás que se dicen "católicas", pero que en realidad adoran al Padre de la Mentira.

Pensamos que la re-ubicación de los responsables que quisieron dividir la Iglesia, durante el pontificado de nuestro predecesor inmediato, Inocencio XIV serviría para purificar a la Iglesia. Nuevamente, muchos abandonaron sus posiciones y sin que mediara decreto alguno de la Santa Sede en el Exilio se fueron a otras Iglesias. No obstante, la paz duró muy poco. Aún, don dolor recordamos el triste incidente con Monseñor Claudio María de la Compasión, y los obispos por él consagrados: Teófilo de la Compasión y Juan Pablo Martiri. Estos tres, bajo el nombre de "Padres de Moreno" se levantaron contra la Santa Sede, desconocieron Nuestra Autoridad por un tiempo breve, pero doloroso. Finalmente, tras continuas conversaciones y aclaraciones  los mismos fueron rehabilitados y las excomuniones levantadas. Algo similar ocurrió con el Padre Juan María Lastradi, quien al ver que se habían encontrado en uno de sus libros múltiples errores y herejías, y temiendo ser excomulgado, solicitó audiencia con el Santo Oficio, se sometió por entero a él y finalmente fue rehabilitado.

Posteriormente, el obispo Antonio Duarte Santos Rodrigues, de la Igreja Catolica Brasileira, intentó entrar en comunión con Nosotros, juró lealtad,  obediencia y sumisión a Nos, abjuró de sus errores y herejías, empero decidió no someterse al periodo de prueba que requiere la Ley Canónica; además demostró una profunda ignorancia en la Historia de la Iglesia, el Derecho Canónico y los Dogmas de nuestra Fe, por lo cual, se hacía aún más necesaria que él se sometiera a la instrucción de la Santa Sede. Al mismo tiempo, decidimos iniciar una nueva investigación, ya que sabíamos que, al tiempo que trataba de ingresar a la Santa Iglesia Católica negociaba con herejes y cismáticos. Por esa razón, fue excomulgado y esa excomunión girada a todos, estén o no en comunión con la Santa Sede Apostólica en el Exilio.


El caso presente.

Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue admitido a la Santa Iglesia Católica, con toda su congregación de sacerdotes y fieles el día 29 de septiembre del año 2010 de la Gracia por medio de la Bula "De Unitate Ecclesiae". Tomó como nombre "Makarios de Menelik". En dicho documento, no sólo se establecía la unión corporada, sino que además se re-estableció la Iglesia Católica Sirio-Malankara, de la cual fue nombrado, primero Arzobispo y luego Patriarca. Posteriormente, el Santo Padre lo nombró Arzobispo Primado para todo el Brasil, Delegado Apostólico, Cardenal y finalmente, el tres de febrero del corriente año 2013 de la Gracia, Prefecto de la Sagrada Congregación de Iglesias Orientales. El último nombramiento implicó una gran cantidad de indultos y beneficios para él.

Pero desde hace algún tiempo a esta parte, nos recibimos informes que nos alertaban sobre Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik. Él las negó, pero las pruebas referentes a su pasado parecían irrefutables.

Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue primero un pastor protestante que se hacía llamar "Pastor Valdecyr". Recibió las órdenes sagradas de parte de Athanasios Athanasiou en Sao Paulo, gracias a la intervención del heresiarca Juan Ignacio Cariaga Aka Metropolita Alexandros de Cordoba, también conocido como Obispo Osios, y Metropolita GOX de Mexico Gerónimo. Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento fue suspendido por su consagrante y excomulgado. No obstante,  Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento continuó ejerciendo funciones episcopales y cambiando de nombre y de Iglesia. Fue "Obispo Veterocalendarista" Dimitry de Campo Grande, Obispo Elhias de la Amazonia y Planalto Brasil, Vladyka Dimitrios, quien además se autoproclamó obispo veterocatólico en comunión con Utrech. Si bien él informó que todo eso era falso, se nos enviaron cartas e informes donde se aseguraba que era cierto. La Iglesia de Utrech dijo tener conocimiento de las acciones de un obispo brasileño que decía estar en comunión con ellos, siendo falso.

No obstante, la fe que decía profesar Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik parecía absolutamente sincera. Nos, decidimos entonces autorizarle para que consagrara a un Obispo ya que, según el decía, la Iglesia crecía de forma constante, centenares se volvían a la fe verdadera. Se levantaban iglesias y misiones, grupos heréticos volvían a la Iglesia Verdadera tras conversar con él, quien los admitía sin explicarnos como, ni cuando, ni con que procedimiento. De ese celo misionero jamás recibimos un dato concreto, nunca supimos de un templo, una capilla o un centro de Misa. Siempre hablaba de regiones enteras, de millares de fieles... pero nunca vimos nada en sí. Pero ¿Cómo podíamos desconfiar de quien, públicamente se decía nuestro más fiel entre los fieles? ¿Cómo podríamos sospechar que estaba tramando una traición tan grande?

Una primera señal la tuvimos entre septiembre y octubre del año 2011, cuando Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik decidió desobedecernos de forma manifiesta, nos acusó de herejía y denunció un supuesto complot nazi en la Iglesia. De sus dichos, publicados en Internet, se hicieron eco algunas agencias sionistas en Alemania y ello le valió a nuestros obispos que fueran investigados y algunos acusados judicialmente. La situación fue resuelta, Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik se disculpó, pidió perdón y poco a poco se normalizó todo. Pero muchos quedaron con la sospecha, no obstante, Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik acusó a los palmarianos conversos de ser los creadores de la discordia. No fue menor la responsabilidad de Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik en la disolución de la congregación creada para que los ex palmarianos entraras a la Iglesia. No obstante, esa disolución y purificación de los ex palmarianos fue necesaria, como lo expresamos en el Motu Proprio "De regularibus semper" y las medidas disciplinarias tomadas al efecto.

La supresión de la Congregación de la Santa Faz fue el cénit de Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik. En efecto, sus acusaciones eran fundadas y eso despejó cualquier duda sobre él. De nuevo se convirtió en un asesor de la Santa Sede y tomó posiciones en la Iglesia.

Algunos cardenales incluso manifestaron su apoyo a Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik y hablaron en su defensa en más de una oportunidad. Pero otros insistían en sus sospechas, las cuales se hicieron manifiestas en los últimos meses.



Las nuevas sospechas y la nueva evidencia.

Un grupo de Cardenales presentó un informe a Nos solicitándonos reabrir la investigación. Nos decidimos autorizarla. Esta investigación coincidió con la promulgación del Decreto Mandtorias. La contestación del mismo que hiciera Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik fue indignante y Nos pedimos a la comisión de Cardenales que acelerara la investigación. Mientras muchos sacerdotes y obispos respondían con alegría, el lo hizo con total desconfianza primero y luego con desafío: declaró que no se aplicaría en el Brasil ni en "su Iglesia". Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik además aumentó su participación política en el Brasil, apoyando a tal o cual movimiento democrático, lo cual está prohibido a todos los clérigos, ya que la democracia es un orden anticristiano y enemigo de Dios y de la Iglesia. Él se dedicó a apoyar  a obispos y autores cismáticos, dándoles publicidad en su blog, incluso de herejes ya condenados, sin que nosotros hubiéramos autorizado semejante cosa. Su apoyo explícito a los herejes y cismáticos fue denunciado y era imposible de ignorar, generó escándalo entre los sacerdotes y fieles, quienes nos pedían alguna explicación racional para esa actuación.

Posteriormente nos enteramos que Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik proseguía con su actividad proselitista. Le exigimos que nos de datos, que nos diga que procedimientos y que medidas tomaba con todos los que él incorporaba a la Iglesia... y no hubo ninguna respuesta, antes bien, silencio absoluto. Revisamos entonces sus escritos y comprendimos que lo que realmente venía haciendo: una Iglesia dentro de la Iglesia.

Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik construyó su propia organización utilizando el nombre de Nos, organizó comunidades, que de existir, no nos obedecen a Nos, sino a él; que no nos reconocen a Nos, sino a él.
Y él, por su propia voluntad ha esparcido un espíritu cismático y autonomista, rebelde contra el orden jerárquico que no puede ni debe ser permitido. a esto debemos sumarle sus escritos a favor de los judíos, de los protestantes, de los cismáticos y de los socialistas y comunistas, todo lo cual es una clara evidencia de su espíritu anticatólico. Esparce igualmente que sus errores y herejías la inmoralidad, al negarse a aplaicar el Decreto Mandatorias, ha intentado denunciar cardenales, se ha negado a someterse al Magisterio de la Iglesia y a la Jurisdicción Universal del Romano Pontífice en el Exilio. Es claro y evidente que ha formado un grupo disociativo  cuya intención es usurpar todo cargo y honor, para lo cual no ha cesado de trabajar, tal como hoy lo podemos probar.

Dimitri Valdeci Pereira Sarmiento, quien tomó el nombre de Makarios de Menelik es un agente de la Contra-Iglesia. Es un infiltrado que demos desenmascarar. Sus acciones han puesto en peligro la unidad de la Iglesia y han fomentado la discordia, la cual hoy es imposible de ocultar.

Es por ello que, viendo y considerando todo lo anterior, para mayor salud de las almas, y porque es necesario evitar que la enfermedad se propague por el cuerpo místico de cristo, Nos, Alejandro IX, ordenamos, decretamos, establecemos y declaramos a todos los Patriarcas, Cardenales Arzobispos, Obispos, Sacerdotes, religiosos y fieles, así como a todos los hombres de buena voluntad que:

Primero, que DIMITRI VALDECI PEREIRA SARMIENTO queda excomulgado de la Santa Iglesia Católica Apostólica Remanente.

Segundo, que queda depuesto de forma total, absoluta y permanente de todos los cargos en la Iglesia, por cismático y hereje, y que los mismos no podrán ser recuperados.

Tercero, que por esta misma carta, Nos declaramos, decretamos y establecemos que sea reducido al estado laical y que nadie, bajo pena de nuestra excomunión, que al presente o al futuro formen parte de la Santa Iglesia católica Apostólica Remanente, pueden mantener contacto con él.


Todo esto lo mandamos y decretamos para que se haga público de manera inmediata, a fin de que nadie pueda pretextar ignorancia.



ALEJANDO IX. PP
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS
Dado el día 18 de abril del año MMXIII de la Gracia,
IV de Nuestro Pontificado,
Firmado en el Altar de la Catedral Mayor de Nuestra Señora de la Compasión, en Villa María,
Santa Sede Apostólica en el Exilio



domingo, 18 de septiembre de 2011

Condena al libro "La Iglesia en Misión” del Padre JuanMaria Lastrardi

DICTAMEN DEL SANTO OFICIO
SOBRE LA OBRA DEL PADRE JUAN MARÍA LASTRARDI SI
“LA IGLESIA EN MISIÓN”
 
El Santo Padre Alejandro IX a sabiendas de que el Padre Juan María Lastrardi SJ había publicado sin autorización de la Santa Sede un libro bajo el título “La Iglesia en Misión”, aún cuando pesaba sobre la Compañía de Jesús que se encuentra en comunión con la Santa Sede la prohibición expresa de publicar cualquier escrito sin autorización de la Inquisición, toda vez que la misma Compañía sólo existe a fin de dar cobijo a aquellos sacerdotes que ingresaron a la Iglesia Católica Apostólica Romana en paz y comunión con Su Santidad Alejandro IX por medio de congregaciones ignacianas, se dio la orden de que el libro titulado “La Iglesia en Misión” fuera revisado.

El Superior del Santo Oficio organizó entonces una comisión ad hoc la cual, luego de un diligente examen encontró en el texto que, en su versión impresa llega a las 96 páginas un total de 114 sentencias heréticas y próximas a la herejía pelagiana; así también, en el texto en cuestión, se relativiza la validez y el sentido que el Santo Padre Alejandro IX diera sobre las tesis del jesuita Luis de Molina y la herética doctrina de la concausalidad, juicio que el Santo Padre falló a favor de los Dominicos y que tuvo como consecuencia el inicio del proceso de canonización del Padre Bañez, quien luchó contra los jesuitas semipelagianos hace siglos, cuando la Compañía de Jesús comenzó a mostrar su espíritu anticristiano.  Finalmente, el libro, que parece orientado a servir de guía para misioneros, no expresa claramente que se trata de aquellas misiones de la Iglesia Remanente las únicas válidas, sino que, se refiere únicamente a “Nuestro Papa amado” y sólo en dos oportunidades, y sólo en notas a pié de página da el nombre del soberano Pontífice Alejandro IX.

Es por ello que esta Sagrada Congregación, reunida dio como sentencia que el libro La Iglesia en misión sea condenado y que su autor sea excomulgado. Se prohíbe terminantemente a todo católico leer ese libro, aquellos que lo posean deben entregarlo a las autoridades eclesiásticas  quienes lo quemarán, quedando solamente tres ejemplares en la Biblioteca Apostólica en la Sede en el Exilio.


FIRMADO:
J. ALEXANDER.
CARDENAL PREFECTO.


Refrendado

ALEXANDER IX PP
 

domingo, 20 de junio de 2010

Excomunion al Obispo Antonio Duarte Santos Rodrigues

CARTA DE SU SANTIDAD ALEJANDRO IX
DONDE DECETA LA EXCOMUNIÓN

AL OBISPO ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES

Ha sido para nosotros un motivo de gran dolor conocer la decisión del Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES de romper los contactos que había iniciado con la Santa Sede en el Exilio, mucho más cuando él mismo firmó el 20 de mayo del corriente año la Profesión de Fe y el Juramento de Lealtad a Nos, Alejandro IX tal como lo prescribe el Derecho Canónico, quedando por ese solo acto sujeto a nuestra autoridad. La Iglesia, que solo puede legislar para aquellos que forman partes del Cuerpo Místico en comunión con el Santo Padre felizmente reinante, tuvo a bien el girarle al Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES una serie de normativas a las que él debía de sujetarse a las normas que se prescriben en esta Iglesia para la admisión de aquellos que recibieron las sagradas ordenes extra ecclesiam, especialmente para los obispos que ingresan a nuestra comunión.
Viendo y considerando, luego de varios estudios a partir de la gran correspondencia mantenida con el Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES que este desconocía mucho sobre la Historia de la Crisis en la Iglesia Católica Romana tras el advenimiento del Conciliábulo Vaticano II, que tampoco demostraba conocimientos en el Código de Derecho Canónico de 1917 que rige para esta Santa Iglesia Romana en el Exilio, que él mismo reconocía desconocer el Latín, siquiera el litúrgico y que mostraba algunas claras confusiones entre el poder de jurisdicción y el de orden, cayendo en la grave herejía de que el orden implica la jurisdicción cuando toca al Papa otorgarla a quien le place y en el momento que este lo desee y crea conveniente, se le exigía estudiar estas materias de forma acelerada con la ayuda de Nuestros Legados, muy especialmente del Cardenal Emilio Javier de la Compasión a quien Nos, Alejandro IX confiamos el dialogo con este Obispo. Sin embargo, cuando nuestro muy caro secretario de estado le informó sobre las restrucciones sobre la administración de la confirmación y del orden, este escribió el 21 de mayo a las 14:24 horas:


“NÃO ENTENDO SER UM BISPO E NÃO PODER EXERCER AS FUNÇÕES PROPRIAS DO
MESMO”
El Eminentísimo Cardenal recibió entonces instrucciones precisas y este redactó con nuestra ayuda una carta en la cual se le informaba porqué razones ciertos sacramentos relacionados con la jurisdicción le serían restringidos, en esta carta, luego de haber sido expuesta a nuestros canonistas para una ultima corrección se ennumeraban varios pasajes del Codigo Pio-Benedictino con la intención de que el Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES comprendiera la situación. Y como este obispo escribio no ser de su intención “por el momento” de ordenar a alguien, por nuestra expresa orden el Cardenal Emilio Javier de la Compasión le escribió:

La Iglesia no se basa en las intenciones de los ministros, sino en la intención de si misma como cuerpo místico encabezada por el Papa, que no es un primus inter pares sino el Vicario de Cristo. Si usted tiene intención de ordenar o consagrar a alguien sin permiso de esta Santa Sede incurre en sospecha y si realiza la ordenación sin el placet del Papa la ordenación es absolutamente ilícita. Actualmente estamos trabajando en un texto que se llama "Marginalia" que son notas a ciertos cánones... la idea es explicar practicas y usos de la Iglesia
Sin contar con que también el Cardenal precitado le hizo notar la falta de agradecimiento por la aceptación de su profesión de Fe. Entonces, el Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES, escribió:



JÁ ESGOTEI MEUS ARGUMENTOS,NA VERADDE TERIA MUITOS MAIS,MAS O SENHOR SEMPRE
TEM RAZÃO.E QUANDO UM SEMPRE TEM RAZÃO,QUE CABE AO OUTRO,QUANDO ESTE OUTRO
DEPENDE DO PODER DE OUTREM? APENAS UMA COISA SE SUBMETER OU NÃO.CONTRA GOSTO E
MUITO CONTRA GOSTO,ME SUBMETO,POIS REITERO O QUE EM MUITOS MOMENTOS JÁ LHE
DISSE: MINHA CONCI~ENCIA EM MUITA COISA ME BASTA.NUNCA DIANTE DE DEUS QUIS ERRAR
E SE O BOM DEUS CONHECE COMO SEI QUE CONHECE NOSSOS PENSAMENTOS E INTENÇÕES ELE
SABE QUE FALO A VERDADE,E O DESCANÇO DE MINHA CONCIÊNCIA NESSE INTERIM É O
SUFICIENTE. AGUARDAREI ENTÃO O TEMPO DE SER UM "BISPO DE VERDADE PARA OS
SENHORES" E ENTÃO EXERCITAREI QUALQUER COISA,INCLUSSIVE A SANTA MISSA.COM
CERTEZA SENHOR CARDEAL,PENSAMOS ABSOLUTAMENTE DIFERENTE SOBRE O QUE SEJA A
DECENCIA E HONRRADEZ DE UM HOMEM.SEJA ELE LEIGO OU MESMO
RELIGIOSO.PORTANTO,EU,ME ABSTENHO DE QUALQUER ATIVIDADE RELIGIOSA,ANTES QUE
TENHA TODOS OS DIEREITOS,NÃO SEREI UM BISPO EM PEDAÇOS. CO M O DEVIDO
RESPEITO,MAS CREIO QUE ESTA É A SITUAÇÃO QUE OS SENHORES ME COLOCAM,E COMO JÁ
DISSE EM UMA MISSIVA A SUA SANTIDADE,NÃO DUVIDO QUE SEJA POR ESTES MOTIVOS QUE
MUITOS QUE SÃO BONS,TAMBÉM OS PROCURAM E TAMBÉM OS DEIXAM.LHE PERGUNTO ATÉ QUE
PONTO VALE TANTA LETRA COM FALTA DE ESPÍRITO?MAS NÃO SE PREOCUPE,COMO JÁ DISSE
ACIMA,EU MESMO ME ABSTENHO DE EXERCER QUALQUER MINISTÉRIO AQTÉ QUE ME DIGAM QUE
SOU UM BISPO DE VERDADE,AOS VOSSOS OLHOS CLARO,POIS NÃO TENHO DUVIDA QUE DIANTE
DE DEUS EU SOU.


Sin embargo, el Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES respondió a la solicitud de nuestro muy amado hijo Emilio Javier en un tono agresivo que consideramos incluso un insulto a Nos mismo. Semejantes atrocidades jamás nos fueron dirigidas pro alguien que esperaba entrar en comunión con esta Santa Sede, pero sabiendo que Dios trabaja de una manera particular y creyendo en la buena fe le escribimos una larga carta explicandole la situación… lejos de una respuesta afirmativa se limitó a decirnos que reflexionaría, pero no reconoció la culpa propia ni pidió perdón, aún cuando el Cardenal Emilio Javier se disculpó públicamente.
Esta situación había minado ya la confianza depositada en otrora en él, pero muchotas cuando recibimos los informes pertinentes de otras iglesias y comunidades que no estánen comunión con esta Santa Sede, pero si en paz. Así nos enteramos que el Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES había querido ingresar en distintas organizaciones muy diferentes las unas de las otras: desde anglicanos hasta ortodoxos orientales y muchos de ellos nos respondieron de la misma manera. Para cerciorarnos de que no eran rumores malintencionados enviamos a muchos obispos la siguiente carta desde el día 20 de mayo:



Estimados Obispos y sacerdotes:
Que la Paz de Nuestro Señor Jesucristo
los acompañe ahora y siempre. Es para mi un gran motivo de alegría poder
saludarlos en tan augusta fecha para la Nación Argentina y deseo a todos mis
compatriotas un muy feliz día de la Patria. También, ayer 24 de mayo hemos
celebrado el tercer aniversario de nuestra elección para el Cargo Pontificio,
tras la elección que ocurriera en el año 2007 en Villa María, General Rodríguez.
Más allá de estos acontecimientos, queremos dirigirnos a ustedes para saber
si poseen información sobre el Obispo Antonio Rodrigues Santos Duarte, quien fue
ordenado y consagrado en la ICAB y que desde hace un tiempo se viene comunicando
con nosotros pidiendo ingresar con insistencia a la Iglesia Católica Remanente,
la Iglesia Romana en el Exilio.
Como ustedes saben, tienen que imperar
formas y normas generales de cortesía entre Nosotros si es que deseamos vivir en
tolerancia y respeto mutuo. Sin embargo, ciertas actitudes y ciertos dichos de
este obispo ordenado por la ICAB nos sorprendieron a tal punto que deseamos
saber si ustedes le han conocido o tratado de alguna manera. Rogamos sobre todo
la asistencia y esperamos que el Espíritu Santo los colme de bendiciones y que
podamos, en un tiempo no muy lejano, poder todos juntos sentarnos a la misma
mesa en cordial tolerancia,
Vuestro, Orando por ustedes a Nuestro Señor,
Alejandro IX




Como se podrá observar, en ella solamente pedíamos información sobre el. Y lejos de encontrar algun comentario favorable, muchos insistieron en decirnos:


No Sabemos,mas o orgulho de Monsenhor Duarte nos assusta.

Entre otros… porque el mismo Cardenal Emilio Javier y otras autoriaddes habian reparado en lo orgulloso que era, poniendo en claro que solo deseaba ser admitido como obispo con plena jurisdicción. Alertados, fue entonces que enviamos una carta a todos los obispos y sacerdotes en comunión con Nos y a al obispo Duarte… pero luego de agradecernos, el mismo al saber de nuestras averiguaciones respondio de una manera terrible e insultante a Nos y a la Curia. Debido al temor de las difamaciones, muy propias de quien escribió mal de unos de los cuales vivía, como lo supimos más tarde, así también que en forma subrepticia quiso entrar en comunión con Nos cuando estaba en la ICAA No Romana, hemos decidido recordarle que él, por su propia voluntad entró en comunión con Nos y que por lo tanto las penas canónicas correspondientes podían serle aplicadas, de la misma manera que su orgullo y soberbia serian conocidos por todos en caso de difamarnos. Pero solamente recibimos una carta escandalizadora a los píos oídos…
Es por eso que Nos, Alejandro IX tomamos ahora la palabra y nos dirigimos a Vos, Obispo ANTONIO DUARTE SANTOS RODRIGUES ordenando y declarando por estas letras que, en virtud de la profesión de fe y juramento firmado por Vos el día 20 de mayo:
Queda usted excomulgado de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Esta Santa Iglesia no reconoce ni reconocerá a ningun hombre ordenado o consagrado por usted con fecha posterior al 20 de mayo del corriente año de la encarnación MMX.
Si usted, movido por el Espíritu Santo desea retomar las conversaciones para su incorporación, deberá realizar todos los pasos que marca el derecho canónico.

Además, teniendo en cuenta que usted mintió cuando dijo que no celebraría sacramento alguno, porque fuimos informados que usted, mientras negociaba con la Santa Sede armaba una comunidad de sacerdotes que no fue aprobada canónicamente por ninguna autoridad y que además es multiritualista, donde no se enseña ninguna verdad y antes bien, en espíritu ecuménico se enumeran todos los errores, llegando al absurdo de haber recibido autorización de la Iglesia Vaticana Local para que les presten instalaciones, Nos, Alejandro IX haremos girar estas informaciones a todos los sacerdotes, obispos, abades y demás prelados que no estén en comunión con nosotros, pero que sean católicos tradicionalistas, sean sedevacantistas o sedeplenistas a favor de la Roma Modernistas, a fin de que no se dejen engañar por quien no se mueve sino, por los impulsos de sus caprichos y su orgullo.



ALEJANDRO IX
Dado en Villa Santa María,
A los 31 dias del mes de mayo del año MMX

sábado, 9 de mayo de 2009

Motu Proprio Dominus Ac Redemptor

Motu Proprio Dominus Ac Redemptor
De Su Santidad Alejandro IX

Siervo de los Siervos de Dios

Para perpetua memoria
El Señor y Redentor Nuestro, Jesucristo, Verdadero Dios y Verdadero Hombre, quien muriera para que muchos fueran salvados, entregó el gobierno de la Iglesia a San Pedro, y en virtud de ello, como señala el Sacrosanto Concilio General del Vaticano, a sus sucesores, que siendo como son Vicarios de Cristo, y no de la Iglesia, a todos juzgan, pero por nadie pueden ser juzgados.
Lamentablemente, han existido desde tiempo inmemorial hombres que en afan de su propia gloria, olvidando los designios de Dios, han querido erigirse ellos mismos como verdadera columna de verdad en la Iglesia, olvidando que la misma es de Dios Todopoderoso, y no de los hombres. Estos hombres han, a lo largo de los siglos provocado herejían en tanto y en cuanto se apartaron publica y expresamente de la recta fe católica, y cismas en tanto y en cuanto se reusaron someterse a la Voluntad del Soberano Pontífice.
Cuando el Sumo Pontífice predecesor nuestro, Su Santidad de Gloriosa Memoria León XIV murió, hubo quienes, llevados por el mal espiritu, quisieron “desviar” la Santa Iglesia de la Sana Doctrina de Nuestro Señor Jesucristo que bien se había conservado en esta Sede que estaba en el exilio y que muy bien custodiara Su Santidad León XIV, aún a riesgo de su vida. Su pronta muerte nos dejó llenos de dolor, y muchos de temor. ¿Cómo podriamos seguir sin el hombre de la providencia? ¿Podriamos acaso tener otro Papa como el? ¿Era un castigo de Dios el llevarse al hombre que se enfrentó contra todos por la reconstrucción de la Iglesia?
Dios nos dio otro Papa, Inocencio XIV, quien desde la Cátedra de Pedro trató de combatir los mismos males que se cernian sobre el enfermo León XIV, y que hoy arrecian sobre esta Sede. Tras su renuncia, libre y voluntaria, por su Decreto, se reunieron todos los Obispos en esta Sede en el Exilio e inspirados por el Epísitu Paráclito la elección cayó en Nos, indigno Siervo de los Siervos de Dios.
Sin embargo, aún cuando esta elección fue realizada según las ordenes dadas por un Papa reinante, para mayor gloria de la Santa Iglesia y Salud del Pueblo Cristiano, de aquel tiempo hasta hoy, movidos por el Maligno que solo desea la perdición de las almas de aquellos a quien Cristo ganó por su Sangre, algunos, verdaderos vindicadores del Demonio rehusaron la divina obediencia, y conspiraron contra el Vicario de Cristo y la Unidad de la Iglesia Cristiana.
Ya en tiempos de nuestro Venerable Predecesor León XIV, algunos sacerdotes de ignominiosa memoria se separaron de la Iglesia fundando sus sectas, tal como el caso del tristemente recordado Padre Sebastián Fernandez, quien junto con otro más se hicieron consagrar obispos por sectarios enemigos de la Apostolicidad y la Comunión de los Santos. Debido a ello, Su Santidad León XIV los excomulgó expresa y formalmente, sellando con sus palabras el decreto que el mismo cielo dio contra los subversivos del Orden Eclesiastico.
Para mayor dolor de la Madre de Dios, en estos días, Monseñor Claudio María de la Compasión, seguido de los Padres Teófilo de la Compasión y Juan Pablo Martiri, alentados por su propio deseo de grandeza, de una grandeza humana, no soportaron la sana decisión nuestra de venir a la Santa Sede de Moreno, no por capricho, sino porqu ebien alertado sabíamos que ellos sentían en su corazón de otra manera, y para preservar la Unidad del Cuerpo Místico que algunos quisieron desgarrar, ordenamos que las propiedades en Moreno fueran liquidadas y todos vinieran a Villa María. En vano lo esperamos, porque ellos, al ver que habiamos advertido su intención de ganarse a los fieles para sí y de esa manera presionar al Sumo Pontífice, reteniendo incluso el Cuerpo de Su Santidad León XIV, se levantaron apresurados y se separaron expresamente de la Comunión de los Santos. Y no falto junto a este cisma por una supuesta falsa elección Papal referida a Nos, sino que además no han dejado de propagar una doctrina nueva, porque siempre el cisma es acompañado, tarde o temprano por la herejía.
En virtud de todo esto, y de que Monseñor Claudio María de la Compasión, junto con los Padres Teófilo de la Compasión y Juan Pablo Martiri perpetraron un publico y manifiesto acto de cisma, ya que públicamente dijeron que rompían la Comunión con esta Santa Sede y con Nuestra Persona, y que además, para mayor escándalo y dolor de la Iglesia el dicho Monseñor Claudio María consagro como obispo para su Secta al Padre Juan Pablo Martiri, desoyendo las advertencias dadas por Nos y los Cardenales, Obispos y demás clérigos que Nos enviáramos para evitar este doloroso acto, declaramos, ordenamos, decretamos y dictaminamos por estas letras que Monseñor Claudio María de la Compasión, y los Padres Teófilo de la Compasión y Juan Pablo Martiri SEAN PENADOS CON LA EXCOMUNION.
Ordenamos y decretamos además que no se consideren validas las ordenaciones o consagraciones que de ellos se deriven, toda vez que no tenemos ninguna certeza moral de sus acciones no de sus desviaciones cismáticas o heréticas.
Decretamos igualmente que toda secta o movimiento que ellos fundaran, asi como cualquier clérigo o laico que a ellos se incorpore reciba la misma pena de excomunión y se considere reo de herejía por separarse del Cuerpo Místico de Cristo.
Todo esto lo ordenamos, decretamos y establecemos, para mayor gloria de Dios y salud del Pueblo Cristiano.



Dado en Villa María, General Rodríguez. Buenos Aires.
Santa Sede Apostólica en el exilio,
A los VIII dias del mes de Mayo. Año MMIX de la Encarnación.
Primero de Nuestro Pontificado.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Excomunión de Monseñor Claudio María y su secta

NOTICIA OFICIAL


En virtud del Decretum del cuatro de marzo del presente año, por el cual Su Santidad ordenaba que todas las propiedades de la Iglesia en Moreno fueran vendidas, a fin de cortar ciertas actividades sospechosas de ciertos clerigos (cuyos nombres no se divulgaron en aquel documento), se hicieron ciertas operaciones que significaron la liquidación de las propiedades de Moreno, tales como la antigua Catedral de Nuestra Señora de la Compasión y del Palacio Apostólico. Todos los objetos fueron mudados a la Santa Sede en el Exilio en Villa María.
Sin embargo, el día 1º de Mayo, y contraviniendo las ordenes del Papa Alejandro IX, Monseñor Claudio María de la Compasión, junto con los Padres Teófilo de la Compasión y Juan Pablo Martiri tomaron el Palacio Apostólico, negándose a abandonar las instalaciones.
Los sacerdotes rebeldes, no solo contravinieron la expresa orden del Papa de abandonar el Palacio, sino que además se declararon que las acciones eran "ilegítimas e ilegales".
El día tres de mayo, SE Facundo Cardenal Pizano (Prefecto de la Sagrada Congregación de la disciplina regular) se presentó ante los rebeldes y los ultimó a someterse, tal como estaban obligados. Como era de esperar, el Cardenal no fue recibido y el Señor Agustín Moya, terciario de la Orden de Nuestra Señora de la Compasión le entregó al alto prelado un documento por el cual, Monseñor Claudio María lo excomulgaba y lo intrimaba a retirarse de las propiedades.
El día cuatro de mayo, el Papa Alejandro IX contactó telefónicamente a los rebeldes, pero cualquier intento de negociación fue inutil.
La ruptura entre los "Padres de Moreno" (como se hacen llamar) y la Iglesia se concretó ayer martes cinco de mayo, cuando Monseñor Claudio María proclamó que la "Sede Apostólica se encuentra vacante" por "irregularidad en la elección del Cardenal Alejandro de la Compasión como Papa Alejandro IX", y en virtud de ello consagró como "obispo coadjutor" al Padre Juan Pablo Martiri.
Según las normas que rigen la Iglesia, cualquier Obispo que sea consagrado sin autorización del Papa queda excomulgado, tanto él como el consagrante ipso facto. Aún el Papa Alejandro IX no ha dado ningún comunicado oficial. De todas formas el Prefecto de la Sacra Congregación para consultas sobre prelados y otros prelados SE John William Cardenal Blackhill, informó que:


El terrible acto cismático concretado por los denominados "padres de
Moreno" será duramente castigado y cualquiera que les preste su colaboración
recibirá las penas canónicas correspondientes a los partícipes del
cisma.

viernes, 16 de febrero de 2007

Bula Pernicioso escándalo - León XIV



PERNICIOSO ESCÁNDALO
CARTA DE EXCOMUNIÓN AL PADRE SEBASTIAN FERNANDEZ
De nuestro Santísimo Señor
León XIV
Siervo de los Siervos de Dios,
por la Divina Providencia
a los Patriarcas, Primados, Cardenales, Arzobispos, Obispos   
y otros ordinarios en Paz y comunión con la Sede Apostólica.




   El pernicioso escándalo promovido en el seno de la Iglesia Católica Apostólica Restaurada por parte del Padre SebastiánFernández nos mueve, con terrible dolor a declarar su excomunión de la Santa Iglesia.
    Movido por una ambición desmedida, este sacerdote comenzó, desde hace ya varios meses a promover reuniones clandestinas con otros sacerdotes a fin de plantear ante Nos, una serie de reformas que tendían a “reconciliar a la Iglesia con el mundo”, en sus propias palabras. Estas reformas son las mismas que la Iglesia Romana ha emprendido desde el Conciábulo Vaticano II, a saber: 
  1.   Colegialidad.
  2.   Libertad religiosa.
  3.   Revisión de los sacramentos, planteando la eliminación de algunos de ellos.
  4.   Falso ecumenismo
    Y, para mayor escándalo de los fieles ha declarado que la ordenación sacerdotal de las mujeres no solo serían lícita, de ser aprobada por Nos, sino además, valida y necesaria, declarando que la Iglesia ha errado durante dos mil años al no otorgar el sacramento de orden a las mujeres. También ha reclamado el fin del celibato clerical.

    Estas peticiones, aún cuando son formalmente heréticas respecto a la Tradición Católica, a la que defendemos y adherimos, deberían de haber sido enviadas a su superior inmediato (Monseñor Carlos Brass, obispo de Neuquen) y no leídas en el sermón de la Misa. Las acciones de algunos fieles que se pusieron de pié e insultaron al Padre Sebastián Fernández, si bien fueron sacrílegas (aún hereje, no deja de ser un sacerdote válido) fueron comprensibles debido las cosas que este dijo. Al llegar estas noticias a nuestros oídos, hemos decidido poner punto final a esta situación llamando al dicho Reverendo Padre para que compadeciera ante Nos.

    Llegando este a nuestro Palacio Pontificio el día 10 de febrero se le ordenó explicara sus ideas y que se arrepintiera de sus declaraciones heréticas. No solo no lo hizo, sino que además, solicitó a algunos obispos le ayudasen a formar una “Iglesia Renovada”, modernista pero con las Santa Misa en Latín.

    Los obispos, sujetos a la obediencia revelaron esta propuesta a Nos, y al ser interrogado, el Padre Sebastián Fernández no solo no lo negó, sino que defendió su intención abiertamente cismática.

    Por eso mismo, y sabiendo que el ahora excomulgado Padre Sebastián Fernández buscará alguna iglesia independiente en la cual incardinarse y que no dudará en difamar a la Santa Iglesia Católica Remanente, Nos, ordenamos que esta bula de excomunión sea publicada en todos los medios, que se haga llegar a todas las Iglesias, estén o no en comunión con la Santa Sede y con nuestra autoridad, aún a la Iglesia Romana, aún a las Iglesias independientes, aún a las Iglesias nacionales, a fin de que no sean engañados sus obispos en la buena fe por este pernicioso ambicioso,  por este manifiesto hereje y por este perjudicial cismático.


 
Dado en la Catedral de Nuestro Señora de la Compasión,
A los 16 días del mes de febrero del año 2007 de Nuestro Señor Jesucristo.
Primero de nuestro pontificado.
Leo XIV. PP.

sábado, 10 de junio de 2006

Carta Encíclica Excommunicamus - León XIV

CARTA ENCÍCLICA

EXCOMMUNICAMUS 

DE SU SANTIDAD


LEON XIV

SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS.

Siervo de los Siervos de Dios, 
por la Divina Providencia

a los Patriarcas, Primados, Cardenales, Arzobispos, Obispos
y otros ordinarios en Paz y comunión con la Sede Apostólica.






Excomulgamos, con dolor, pero obligados por el Divino Celo que nos mueve desde antes de acceder al Sumo Pontificado de la Iglesia, Una, Santa y Católica, por la situación actual a escribir esta Carta Encíclica, a fin de evitar que el Demonio, padre de la mentira siga destilando su veneno entre las almas de este mundo. Aquel que no es otro que la “antigua serpiente, el denominado diablo y Satanás, el seductor de todo el mundo” (Apoc XII, 8-9) ha tratado de igualarse a Dios, presentándose como “ángel de luz” (II Cor XI, 14) y con el único objetivo de desviar a las almas de la salvación querida por Dios (II Tim II) ha vomitado de su boca blasfemias (Apoc XIII, 5), que son las falsas religiones y las herejías que conducen a las almas de millones y millones a las ardientes e inextinguibles llamas del infierno. Con firmeza Nos, hemos tenido que actuar desde nuestra elevación al Solio Pontificio, luchando contra el Demonio y todos sus trabajos. Por eso mismo, Nos, cumpliendo con la obligación de ser Siervo de los Siervos de Dios, os exhortamos a salir de Babilonia (Apoc XVIII, 4) para volver al Cuerpo Místico de Cristo, que es su Santa Iglesia, y a la obediencia del Sumo Pontífice, que ya no está en la Roma Apóstata, que se ha convertido en la Apocalíptica Figura de “Babilonia la Gran Ramera”.

    Porque hay una sola Ig= lesia, la cual fue fundada por Nuestro Señor Jesucristo quien además dijo que jamás la abandonaría y que las puertas del infierno = no prevalecerían sobre ella (Mt XXVIII, 20), Nos, apelando a las escrituras, a la tradición y a Nuestra Autoridad recordamos a todos los fieles que Fuera de Esta Única Iglesia no hay Salvación ni remisión de los pecados [1]. Sólo por la Iglesia Católica pueden salvarse los hombres, y quien se encuentra fuera de ella no es agradable a los ojos de Dios, porque así está escrito en el Cantar de los Cantares (VI, 8): “Una sola es mi paloma, una sola es mi perfecta”. Porque creemos que es nuestro deber, como Dulce Cristo en la TIerra, como Doctor Universal e Infalible el llamar a las cosas por su nombre, a los herejes, herejes, a los cismáticos, cismáticos, a los judíos “pérfidos” y “pueblo deicida”, puesto que así siempre a orado por ellos la Santa Iglesia Católica.

    Sobre la herejía sintéticamente, decimos que es el peor de todos los pecados. Incurre en tal infame pecado aquel que siendo bautizado niega obstinadamente las verdades que debe creer. Quien incurra en el pecado de herejía deja de ser católico, quedando excomulgado y sólo puede absolverlo la Autoridad Pontificia correspondiente previa abjuración tal como Nos señalamos en este documento.

    Por consiguiente declaramos para perpetua memoria que aquellos que dicen que, ora la Iglesia que fundó; Jesucristo se ha extinguido, ora que la Iglesia que Fundó Jesucrito no es la Iglesia Católica, ora que Jesucristo no fundó ninguna Iglesia, sino que nació, vivió y murió siendo judío caen en el horrible pecado de herejía, el cual es un insulto a la Divina Majestad, y por lo tanto se condenan a sí mismos a los eternos suplicios del Infierno. Quien hubiera caído en esta falta gravísima y luego se diera cuenta de su pecado y decidiera volver al seno de la Iglesia, madre y maestra, deberá solicitar a un sacerdote el que le ayude a regularizar su situación y ser re-admitido en la Iglesia. El Sacerdote se lo comunicará; a su superior y este sin falta al Sumo Pontífice, a Nos o a nuestros sucesores, toda vez que este decreto y esta forma la instituímos a perpetuidad para mayor garantía de la salvación y para mayor Gloria de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Una vez que el Sumo Pontífice supiera del caso, llamará al arrepentido para que compadezca ante él, en la Sede Apostólica o en el lugar que el Vicario de Cristo determinara, y allí, ante por lo menos dos testigos deberá confesar que ha caído en herejía, no siendo necesario que explicite en cual de todas ni ninguna otra cosa, empero deberá decir que se encuentra arrepentido de todo corazón por haber ofendido a Dios. Acto seguido, el Pontífice despedirá a los testigos y confesará en privado al arrepentido, tras la confesión, este dirá “Revoco. Yo me arrepiento”. Y será, tras la absolución readmitido en la Iglesia, no sin antes realizar la profesión de fe católica que el Papa le indicase.

    Este es el ritual para los herejes que vuelven a la Santa Iglesia.

    Continuando con el objetivo de esta encíclica, declaramos que en estos tiempos podemos oír todo tipo de aberraciones que insultan y menosprecian a la Iglesia Católica: los dicterios son los mismos que pronunciaron aquellos primeros cismáticos y heréticos, los mismos que utilizaron como estandarte los lunáticos innovadores del siglo XVI y que trataron de hacer ortodoxia los apostatas traidores del Conciábulo Vaticano II. Un claro ejemplo de esto, Carísimos Hijos es la enfermiza doctrina del Ecumenismo practicada por los Antipapas del Vaticano II. Esta doctrina, errónea y por lo tanto proveniente de Satanás, sostiene que se puede encontrar la salvación en cualquier religión, que Dios ama a todos los hombres y que todas las religiones sin iguales ante los ojos del Creador. Estos herejes retuercen e infaman a las Sagradas escrituras cuando citan el célebre pasaje del Profeta Oseas (VI, 6) que dice: “Porque misericordia quiero y no sacrificio”. Es claro que aquí el Espíritu Santo, inspirador y autor de este santo escrito (como de toda la Sagrada Escritura) se refiere a aquellos que haciendo gala de falsa piedad realizan ostentosos rituales, cuando en realidad lo que buscan es la gloria de los hombres y no la de Dios, a quien es imposible agradar fuera de la Santa Iglesia.   El modernismo que se apoderó del grueso de la Iglesia ya fue condenado por nuestros predecesores. Nos, aunamos las voces con ellos y por esta carta encíclica, condenamos y anatematizamos a los herejes y cismáticos modernistas. Condenamos a las falsas religiones que se dicen católicas y cristianas y a todos aquellos, siguiendo los rituales tradicionales no reconocen al Sumo Pontífice, que somos Nosotros, Sucesor de San Pedro.

    De esta manera, condenamos no solo a la Iglesia Conciliar, sino también a todos aquellos que no reconocen la autoridad del Sumo Pontífice. Por esto declaramos para perpetua memoria:

1.      Todos los obispos que hayan sido consagrados utilizando el Rito Antiguo y no el Nuevo Rito de la Iglesia Conciliar fueron ordenados validamente, porque el nuevo rito respetaba la forma y la materia, empero, si forman parte de la Iglesia Conciliar montiniana del Vaticano II quedan fuera de la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica por cambio de religión, perdiendo sus poderes y jurisdicciones hasta no realizar, delante de Nos, Sumo Pontífice, una profesión de Fe Católica. Pero quienes estan ordenadoc on el Nuevo Rito, deben ser ordenados nuevamente.

2.      Lo mismo se considera para todos los sacerdotes.

3.      Si algún sacerdote u obispo, perteneciera a algún grupo tradicionalista y desconoce la autoridad de la Iglesia Montiniana, es decir, Roma, pero tampoco reconoce la autoridad de Nos, Sumo Pontífice, cae en el pecado de excomunión reservada a la Santa Sede de forma inmediata.
4.      Todo grupo u organización formada por clero debidamente ordenado, empero que no reconocen la autoridad de Nos, Sumo Pontífice, León XIV, es una secta no-católica, y sobre ella y todos sus miembros pesará la condena de excomunión reservada a la Santa Sede.
5.      Si alguno, sea laico o religioso, diera su nombre o conformidad a cualquier secta o grupo no-católico, rezara con ellos, o asistiera a alguno de sus satánicos servicios, queda excomulgado de la Iglesia Católica por hereje y cismático.
6.      Si alguno no dijere al saber de Nuestro Pontificado que Roma no es más la Sede de Pedro y que el Antipapa Paulo VI fue el Anticristo anunciado por San Pablo Apóstol y San Juan Evangelista, sea anatema y pese sobre el la excomunión reservada a la Santa Sede.
7.      Declaramos el anatema a los que obedecen al Antipapa Romano que se dice jefe de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, que es Romana por estar en esa ciudad, pero que no es ni Iglesia, ni Católica ni Apostólica, sino Cismática, hereje y corrupta. Todos los que sigan las enseñanzas del Vaticano I I o se sometan al Romano Anti-Pontífice son anatematizados. Están dentro de esta corriente aquellos que aceptan la jurisdicción de los Antipapas del Vaticano por medio de la Congregación para las Iglesias Orientales y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales del Antipapa Juan Pablo II.  A saber:
a.      Iglesia Católica Maronita.
b.      Católica Griega Ucraniana
c.      Católica Caldeana,
d.      Católica Eslovaca
e.      Católia Rumana
f.        Catolica Griega Melquita
g.      Católica Copta
h.      Católica Armenia,
i.       Católica Siriaca
j.       Católica Bizantina Bulgariana
k.      Católica Ge-ez y demás cismáticos similares que aceptan a los Antipapas del Vaticano II.
     Si alguno forma  parte de estas sectas dando su nombre o conformidad incurre en la Ira de Dios Todopoderoso y Eterno, por lo tanto en Nuestra Indignación y la de los Apóstoles Pedro y Pablo. Si alguno así lo hiciera sea anatema.
Además declaramos nuestra condena a los cismáticos y heréticos seguidores de las falsas religiones, que no adoran a Dios ni a él elevan plegarias, si no que invocan el nombre de Satanás y luchan contra su Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica, y contra su Vicario, Nos, León XIV.
Además declaramos el anatema a los que dieren su nombre:
1.     La Iglesia Ortodoxa Oriental de Constantinopla.
2.     La Iglesia Copta
3.     La Iglesia Ortodoxa Melquita y la Melquita Siriaca.
4.     La Iglesia Ortodoxa de Antioquia cuya sede actual está en Damasco.
5.     La Iglesia Ortodoxa de Jerusalem
6.     La Iglesia Ortodoxa Griega, Chipriota y los que forman parte del Monasterio de Santa Catalina en el Sinaí.
7.     Anatema a los que están en comunión con los cismáticos de las Iglesias Ortodoxas Autocéfalas, a saber:
a.     la Iglesia Ortodoxa de Albania
b.     la Iglesia Búlgara
c.     la Bielorrusia
d.     la Chipriota
e.     la Checoslovaca
f.      la de Estonia
g.     de Finlandia
h.     la Georgiana
i.      la de Macedonia
j.      la Iglesia Ortodoxa en América
k.     la Polaca
l.      la Rumana
m.    la Serbia
n.     la del Sinaí
o.     la Eslava
p.     la Ucraniana
q.     la China y la Japonesa.
8.     Anatema a los que están en comunión con la Cismática Iglesia Ortodoxa Rusa, la Ortodoxa Rusa de los Viejos Creyentes y la Rusa en el Exilio.
9.     Sean anatematizados igualmente los Khlysty, fundados por Daniel Filppov
10.    Los Doukhobors o de los “luchadores espirituales” creada por el herético y cismático Sabellius Kapustin
11.     los Molokans de Simeón Uklein.
12.     Sean anatematizados también, por heréticos y cismáticos los pervertidos que rechazaron y rechazan el Credo de Calcedonia, así como a su falsa “sucesión apostólica”, sean estos nestorianos o monofisistas.
Por consiguiente declaramos que sean anatematizados los que pertenecen a:
a.     la Iglesia Asiriana del Este, conocidos también como “Católicos del Este"  y su Antipapa bar Gaggai;
b.     la Iglesia Católica Ortodoxa del Este Caldea-Siriaca y todas sus ramificaciones por el mundo.
c.     También declaramos el anatema a los monofisistas de la Iglesia Apostólica Catolica Siriaca de Antioquia y del Este.
d.     la Iglesia Ortodoxa Siriaca Jacobita de Malankara, de Santo Tomás del Este y en Otras tierras
e.     la Iglesia Apostólica de Armenia y todas sus ramificaciones. 
13.     Sean Anatema también los herejes de la así denominada “Vieja Iglesia Católica” que siguen la Confesión de Utrech y que rechazaron el Santo y Dogmático Concilio Vaticano I.
14.     Sean Anatema también las Iglesias Autónomas que se dicen católicas y que se declaran independientes del Vicario de Cristo tal como:
a.     la Iglesia Episcopal Apostólica
b.     Orden la Reunión Corporativa
c.     la Iglesia Católica Nacional Mexicana
d.     la Iglesia Católica Nacional Puertorriqueña.
e.     Igual pena corra para los miembros de la Iglesia Católica del Rito Latino
f.     la Iglesia Católica Anglicana.
g.     La Iglesia Católica de Cristo Internacional
h.     los Católicos Reformados.
i.      La Iglesia Católica Apostólica Brasileira
j.      La Iglesia Apostólica de Brasil
k.      la Iglesia Católica China
l.      La “Confraternidad Hispana-Brasileña de Doctrina Cristiana, San Pio X”, rama de la Iglesia Brasileña.
15.     Sea anatema la escandaloza e infame “Iglesia Católica de los Apóstoles de los Tiempos Posteriores” cuyo jefe es el cismático Antipapa Gregorio XVII.
16.     Sea Anatema igualmente la Escandalizadora e infame “Iglesia Católica del Palmar de Troya” y todos los antipapas, a saber:
a.     Clemente Domínguez y Gómez (Gregorio XVII), ahora muerto.
b.     Manuel Alonso Corral (Pedro II).
c.     Jean-Gastón Tremblay (Gregorio XVII), sucesor del Antipapa Michel Collin (Clemente XV).
d.     David Bawden (Miguel I).
e.     Victor von Pentz (Lino II).
f.     Lucian Pulvermacher (Pio XIII).
g.     Reinaldus Miguel Benjamins.
h.     Chester Olszewski  (Pedro II)
i.      Pierre Henri Buboisof Brussels (Pedro II)
j.      Maurice Archieri (Pedro II)
k.     Julius Tischler (Pedro II)
l.      William Kamm (Pedro II).
m.    Gino Frediani (Emmanuel I)
n.     Valeriano Vestini (Valeriano I).
o.     Karl Ratzinger (Benedicto XVI)
p.     León XIV (de identidad desconocida)
 
Condenamos y anatematizamos a estos usurpadores y dementes, no sólo falsos papas, sino falsos obispos, falsos sacerdotes y heresiarcas.
 
Declaramos también, con la potestad del Vicariado del Hijo de Dios, dirigente de la Iglesia Católica Apostólica y Remanente que todos los protestantes son herejes y por lo tanto, están condenados al infierno, ellos son, a saber:
17.     La Iglesia Luterana en todo el mundo, los que siguen el movimiento de reforma iniciado por Zwilingo y Calvino.
18.     También condenamos a la Iglesia Presbiteriana, la Congregacionalista y la Anglicana . Sean para todos ellos  el fuego eterno del infierno.
19.     Condenamos a las llamas del Infierno:
20.     a los cuáqueros
21.     a los menonitas de Europa, la Iglesia menonita, los Germanos en Cristo y los Evangelicos Menonitas conocidos igualmente bajo el infame nombre de Kleinegemeinde (pequeño compañerismo); la Iglesia Menonita del viejo orden, los Menonitas de la Iglesia de Dios en Cristo, y demás similares villanos y locos emparentados con esta secta, tal como los Menonitas Amish del Viejo Orden y demás grupos Amish.
22.     Condenamos al fuego del infierno por herejes a los Hutteritas en todo el mundo.
23.     Condenamos al fuego inextinguible del infierno a los miembros de las Iglesias Bautistas Generales, así como a los Bautistas del Séptimo Día y los Bautistas Particulares en todo el mundo.
24.     Igual condena repetimos para los Pietistas.
25.     Condenamos y anatematizamos a los Valdenses.
26.     Condenamos y anatematizamos a los Moravos
27.     Condenamos y anatematizamos a la Iglesia de los Hermanos en todas sus facciones.
28.     Condenamos y anatematizamos a los Metodistas.
29.     Condenamos y anatematizamos a los protestantes escandinavos que se declaran libres, y a todos los dementes heréticos que de ellos se desprenden.
30.     Repetimos nuestra condena contra los herejes llamados “Hermanos de Plymouth”.
31.     A los “Hermanos Abiertos o Cristianos”
32.     A los “Hermanos Exclusivos”
33.     Las Iglesias Bíblicas independientes
34.     Los Cristianos Congregados en Nombre del Señor y demás sectas autónomas similares.
35.     Declaramos herejes a los “restauracionistas” de la Iglesia Cristiana o Discípulos de Cristo
36.     A la Congregación Cristiana
37.     A la Iglesia de Cristo No-Instrumentales en todas sus ramas.
38.     Condenamos a las eternas llamas del infierno a la Iglesia Adventista, a la Adventista del Séptimo Día, a la Conferencia Cristiana del Séptimo Día, a la Asociación Unificación de Cristianos Guardianes del Sabado
40.  Condenamos y anatematizamos y anatematizamos a la Conferencia General de la Iglesia de Dios en todas sus ramificaciones.
41.  Condenamos a las mismas penas a la Iglesia de Dios Universal.
42.  Condenamos a los herejes de la Iglesia Pentecostal de la fe Apostólica.
43.  A los Pentecostales de la Santidad,
44.  A la Iglesia pentecostal que se hace llamare “Iglesia de Dios el Evangelio Completo”.
45.  A la Iglesia de Dios del Nuevo Testamento.
46.  A la Iglesia de Dios Original
47.  A la Asamblea de la Montaña
48.  A la Iglesia Bautista Pentecostal del Libre albedrío, al igual que a todos los herejes de la misma enferma doctrina.
49.  Condenamos y anatematizamos a los Anglo-Israelistas 
50.  Condenamos y anatematizamos a los Southcottities y a los Boy Scouth.
51.  Declaramos el anatema, condenamos como herejes y cismáticos, irreconcialiados con Dios y eternamente perdidos no cristianos a los testigos de Jehová.
52.  Igual condena repetimos al Movimiento del Nombre Sagrado
53.  A la Iglesia de Dios Universal
54.  A la Iglesia de Dios Unida
55.  A los Asociados de la Sabiduría Escritural
56.  a la Iglesia de Dios de Filadelfia
57.  así como a la Rama de los Davidianos. 
58.  Repetimos la condena hecha a los anteriores herejes contra los que vulgarmente se conocen como “Mormones” sean estos:
a.      Ora de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días
b.      Ora de la Iglesia Reorganizada de los Santos de los Últimos Días, conocida como “La Comunidad de Cristo”
c.      y otras ramificaciones como la Iglesia de Cristo o Templo de Lot y demás herejes adoradores del diablo.
59.  Condenamos a las mismas penas a los que están en unión con la Iglesia de Cristo Científico” o Ciencia Cristiana y demás sectas similares.
60.  Condenamos a los que dicen pertenecer a la herejía del “Nuevo Pensamiento”.
61.  Reiteramos nuestra Santa Condena contra la Iglesia Universal del Reino de Dios.
62.  La Iglesia Creciendo en Gracia
63.  El Movimiento Alfa y Omega,
64.  Y los de la herejía que dicen llamarse “Pueblo de Dios”.
65.  Condenamos igualmente a los paganos:
a.      budistas, 
b.      confucionistas,
c.      los taoístas
d.      Shintoístas
e.      los hindúes
f.        jainistas
g.      sikh,
h.      mazdeístas,
i.       animistas
j.      nativistas
k.     gnósticos
l.      masones
m.    satanistas
n.     espiritualistas
o.     teosofistas
p.     los miembros de la “Nueva Era” de todo el mundo que adoran a los falsos dioses que no son mas que demonios.
66.  No dejamos de expresar nuestra condena y santa indignación contra los mahometanos y demás dementes terroristas, adoradores del demonio y del falso profeta Muhammad.
67. Igual condena realizamos a todos las sectas que dieran su nombre a las organizaciones ecumenistas como el Congreso mundial de las religiones.
 
Condenamos, excomulgamos, censuramos y anatematizamos y enviamos al fuego eterno del infierno a todos estos pérfidos. Si alguno no los condenara, y llegara a dar su nombre a cualquiera de estas sectas heréticas, cismáticas, paganas y satanistas sepa que incurre en la Ira de Dios Todopoderoso, en Nuestra Indignación y en la de los Apóstoles Pedro y Pablo, siendo excomulgado y condenado a las llamas Eternas del Infierno.
 
Dado en Moreno,
Sábado 10 de junio del año 2006.
Primero de Nuestro Pontificado.
León XIV. Papa.


[1]= Bonifacio VIII, Bula Unam Sanctam, 18  de noviembre de 1302